¡Buenos tardes/noches! ¿Cómo fue el día de San Valentín? Nosotros no nos podemos quejar 🙂

En este post os vamos a mostrar 5 maneras distintas de decorar un dormitorio. ¿Qué estilo elegiríais para vuestra casa?


1. Estilo étnico

El estilo étnico se caracteriza por combinar influencias de distintas culturas, dando lugar a espacios cálidos y coloridos que recuerdan ambientes exóticos.

Éste estilo es perfecto para los que sois viajeros ya que podéis combinar elementos que vayáis consiguiendo en vuestros viajes y darle un toque moderno y único a vuestra zona de descanso. Los elementos que más os encajan en este estilo son los árabes, africanos, orientales e indios.

Los materiales deben ser lo más natural posible, tales como, maderas sin tratar que podremos usar para los muebles más grandes, mimbre y bambú para piezas más pequeñas, piedra y barro para elementos decorativos y telas con mucho color que usaremos para los cojines y alfombras, todos ellos indispensables en este estilo.

En cuanto a los colores, ¡no hay límite! Como base podéis usar desde el blanco a marrones claros o incluso naranjas o rojos pastel y los azules y verdes son perfectos para telas o elementos decorativos. Lo mejor del estilo étnico es que podemos mezclar muchos tonos sin que quede recargado.

Eso sí, no hace falta sobrecargar el espacio ya que todos los elementos que introducimos tienen mucha personalidad por sí mismos.

 



2. Estilo nórdico

Es el estilo de decoración que más se acerca a la naturaleza, creando un ambiente cálido y acogedor a la vez que muy relajante (es mi favorito). Sus formas siempre son muy simples evitando que sea cargante o extravagante.

El material por excelencia que define a este estilo es la madera natural (cuanto menos tratada esté mejor que mejor). Pero no sirve cualquier madera, en este caso elegiremos maderas claras que nos aportan un toque de luz y simplicidad como el abedul, el pino, la haya o el roble, nunca maderas tropicales ya que tienden a ser más oscuras y rojizas.

El color imprescindible en este estilo es el blanco. Lo podemos usar de base, en elementos decorativos, en la ropa de cama y en cojines, pero si queremos dar un toque de color los colores pastel combinan muy bien con la madera.

En este caso ¡menos es más! Necesitamos colocar pocos elementos, sencillos y elegantes que sean muy prácticos para conseguir nuestro dormitorio nórdico ideal.



3. Estilo industrial

Es el estilo que a todos nos viene a la mente cuando hablamos de lofts neoyorquinos, aunque en realidad surgió en Inglaterra tras la revolución industrial. Consiste en decorar un espacio con los elementos y materiales que podríamos encontrar en una fábrica (a pesar de que cada vez se está haciendo más sofisticado) siempre de manera muy minimalista y conservando y respetando los elementos estructurales como los muros, pilares, etc.

La verdadera importancia de este estilo está en los materiales. Los que más se identifican con el estilo industrial son los metales, el ladrillo, el hormigón y el vidrio. Los usaremos tanto en la estructura, a poder ser siempre vista, como en puertas y ventanas además de acabados, mobiliario y también elementos decorativos.

La paleta de colores que va con este estilo son los que se utilizan en los materiales mencionados, así que irá desde blancos a grises pasando por terracotas y metalizados. Si queremos conseguir un espacio más femenino usaremos una paleta más clara, por lo tanto, una base blanca con elementos y mobiliario en tonos pastel. Si por lo contrario buscamos un estilo más masculino nos decantaremos por una base más oscura con elementos grises y colores tierra.

En este caso también nos decantaremos por una decoración minimalista, de aspecto antiguo y desgastado, que muestre el paso del tiempo. Es una buena opción para personas innovadoras y atrevidas que quieran dar uso a elementos antiguos con mucho carácter.



4. Estilo marinero

Como el nombre indica este estilo es perfecto para decorar casas de veraneo en la playa o en lagos además de dar un toque fresco de decoración a cualquier espacio. El objetivo es lograr un dormitorio relajante y tranquilo con elementos que hagan referencia al mar, pero sin sobrecargar el espacio.

En el estilo marinero usaremos la madera para el mobiliario más grande, en color blanco o en el propio color de la madera, pero envejecida o desgastada. Además, añadiremos tela de algodón con motivos marineros, alfombras de fibras vegetales, como el sisal, y cojines.

La gama de colores perfecta para este estilo son los colores muy claros, usaremos el blanco para la base, pero debemos combinarlo con azules para conseguir ese toque de color. Eso sí, lo podemos usar en toda su gama de colores. También podemos combinar el color blanco con el rojo, pero es cierto que es un poco más arriesgado y que, en mi opinión, no da la misma sensación de relajación y luminosidad que conseguimos con los azules.

En esta ocasión los complementos tienen una gran importancia pero hemos de elegirlos con cuidado ya que si nos pasamos nuestro dormitorio quedará muy recargado y en este estilo es necesario que todo parezca ordenado y muy luminoso para conseguir nuestro ambiente ideal. Para ello podemos usar elementos que encontraríamos en el mar como barquitos de madera, conchas marinas, cuerdas de nudos, piedras o incluso velas.



5. Estilo boho

El estilo boho o también denominado bohemio surge de la mezcla de distintas culturas como la asiática, la africana o la sudamericana, así como de la mezcla de distintos estilos decorativos como pueden ser el étnico, el hippie o el oriental. El diseño boho es una combinación perfecta de lo clásico y lo moderno, conviviendo así en un espacio muy particular y personalizado.

Los materiales más emblemáticos del estilo boho son el cuero, perfecto para alfombras y pequeño mobiliario como sillas, el lino, el terciopelo- ideal para telas y cojines- y la madera, pero sobre todo deben ser materiales muy naturales.

Los principales colores que usaremos serán cálidos, y tonos tierra, sobre todo, el marrón, el beige, el verde oliva y el negro son colores que relacionamos con la naturaleza. Además, podemos incluir algunos colores más vivos como amarillos, rojos o colores metalizados como el oro o la plata, pero no demasiado brillantes o llamativos ya que si no conseguiremos que el dormitorio sea más agobiante que relajante.

En este estilo los muebles antiguos o de inspiración vintage jugarán un papel importante, así como los pufs de piel o colores que podemos usar tanto como para conseguir un poco de almacenamiento adicional como para tener asientos extras dando un acabado más informal.



¡Y este post llega a su fin! Esperamos que os haya servido para ordenar vuestras ideas, desde luego a nosotros si nos ha ayudado!

¡Feliz juernes!


Imágenes vía Pinterest