¡Buen miércoles a tod@s!

Hace unos meses me topé con unas imágenes preciosas de unas “beach huts”. Bungalows o casetas de playa, como vosotros prefiráis, que me inspiraron para hacer este post. Y tras el temporal de la semana pasada y como yo sigo con ganas de veranito me he decidido a enseñaros un trocito de historia playera.


¿Para qué quiero una “Beach hut”?

Aunque en nuestro país no tenemos la suerte de contar con demasiadas de estas casetas, todos hemos visto alguna vez esas fantásticas imágenes de playas con decenas de bungalows de colores vivos y brillantes y con forma de casita, colocadas en la zona más alta de la playa. Por lo general se utilizan tanto como refugio del sol o el viento, como vestuario para poder cambiarnos cómodamente en la playa o algunas sirven incluso para guardar de manera segura nuestras pertenencias. Hoy en día estas casetas son un gran aliado de los surfistas, ya que las pueden alquilar durante meses para tener a mano sus tablas.

Existen también algunas casetas un poco más grandes que incorporan instalaciones sencillas de gas donde poder preparar algo de comida y a veces incluso electricidad. Estas últimas están muy cotizadas gracias a su excelente ubicación.



¡Un poco de historia nunca viene mal!

 Las “beach huts” son una evolución directa de las “máquinas de baño” con ruedas utilizadas en la época victoriana. Estas surgieron para preservar la cultura extremadamente pudorosa de los siglos XVIII y XIX.  Y es que por aquel entonces una mujer debía llevar por lo menos 3 capas de ropas en público, de manera que, cuando a mediados de siglo XIX se puso de moda la natación recreativa, las cabezas pensantes de la época idearon una original solución para preservar la modestia e intimidad de las mujeres.

Estos artilugios con ruedas, tirados por caballos, hacían las veces de cambiador para mujeres y hombres, que como debían salir de sus casas con un vestuario al completo necesitaban una manera cómoda para poder cambiarse, cerca del mar, sin perder intimidad.



A principios de siglo XX las “beach huts” fueron consideradas como casas de vacaciones para la clase trabajadora, pero en la década de 1930, el rey George V y la reina María pasaron el día en una cabaña de playa en Saussex, de manera que, eso revolucionó la idea que se tenía hasta el momento.

Durante la Segunda Guerra Mundial las playas del Reino Unido fueron cerradas, y no fue hasta finales de 1940 y 1950 cuando llegó al resurgimiento de las cabañas de playa en el Reino Unido.

Es sabido también que estas cabañas existían no solo en el reino unido sino también en Australia, Francia e Italia durante la misma época.

Mientras que algunas de estas cabañas eran de pescadores, otras empezaban a ser construidas como forma de veraneo y Bournemouth fue una de las primeras ciudades en hacerlo. Antes de la Primera Guerra Mundial se construyeron 160 cabañas. Hoy en día Bournemouth cuenta con alrededor de 520 cabañas del estado y 1200 cabañas particulares.



En cuanto a la estética…

 Las “Beach huts” son originariamente construidas con tableros de madera con cubierta a dos aguas y pintadas de colores llamativos. Quiero creer que esto sería para reconocer cual es la tuya (es obvio que siempre me pierdo cuando salgo del agua :P). Aunque está claro que han evolucionado con el tiempo y ahora las podemos encontrar de todo tipo.

Hoy en día se cree que hay alrededor de 20.000 cabañas en el Reino Unido, algunas de las más modernas y originales se sitúan en Lowestoft, Southwold, Essex, Abersoch, Langland Bay, Isla de Wight e Isla de Mersea. También podemos encontrar algunas en Francia, Sur África, Australia y Noruega. Las hay todas del mismo color o de diferente, con porche en la entrada o sin él, colocadas en una sola línea o repartidas por toda la ladera… Las opciones son infinitas.



Inspiración en la decoración actual

Y como cualquier imagen bonita nos inspira para decorar nuestros hogares, ha surgido la moda de usar mini “beach huts” de madera en las habitaciones de los más pequeños. Ya sea a modo de estantes en la pared o colocadas sobre una cómoda, estas mini casitas de colores dan un toque muy original a cualquier estancia.



Solo de imaginar que este verano podría alquilar una de estas cabañas en alguna paya paradisíaca se me ponen los pelos de punta, pero de momento tendremos que conformarnos con que salga el sol mañana 😊


Imágenes vía Pinterest